Te dijeron que era en tu cabeza. No lo era.
Únete a la listaHay un porcentaje de mujeres que convive con dolor durante el sexo y aprendió a disimularlo. A aguantar. A pensar que algo está mal con ella — porque eso fue lo que le dijeron. "Relájate más." "Tómate una copa." "Es psicológico."
No es psicológico — o no solo. La dispareunia y el vaginismo son condiciones reales con causas físicas identificables: hipertonía del suelo pélvico, adherencias, atrofia, desequilibrios hormonales. Y cada una tiene un tratamiento específico.
No está en tu cabeza. Y sí se resuelve.
En desarrollo con fisioterapeutas pélvicas, ginecólogas y sexólogas certificadas. Para las que ya intentaron todo lo obvio.
No una sola consulta. El diagnóstico del dolor pélvico requiere tres miradas — y aquí las coordinamos.
Dilatadores médicos en progresión gradual, diseñados para el tratamiento — no los genéricos.
Semana a semana, con ajustes según tu respuesta. No un plan genérico de internet.
Con profesionales que entienden — y con comunidad de mujeres en el mismo proceso.
"Las primeras en la lista reciben aviso antes que nadie y precio de fundadora. Toda consulta es confidencial."
Te escribiremos cuando la Serie 03 esté lista. Toda la comunicación es privada.